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Fuente: El Economista // 02/04/2022

Este diferencial responde a las expectativas de una aplicación del tope de 30 euros/MWh para el gas en la Península Ibérica, propuesta preliminar presentada por España y Portugal a la Comisión Europea con el objetivo de reducir el precio de la electricidad hasta los 100 euros, el doble que antes de la crisis energética, pero la mitad que el precio actual.

Antes del Consejo Europeo en Bruselas -donde el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el primer ministro de Portugal, António Costa, consiguieron la denominada «excepción ibérica»- los mercados de futuros de la electricidad de España y Alemania cotizaban para el tercer trimestre en precios muy similares.

Desde el pasado 25 de marzo, fecha en la que se celebró esta reunión, el precio de los futuros de la electricidad en España, para el periodo comprendido entre julio y septiembre de 2022, no ha dejado de descender, encontrándose el último precio a 190 euros/MWh.

Mientras, en el caso de Alemania se ha producido el efecto contrario y la tendencia alcista en el mercado alemán ha situado el último precio para este periodo en los 279 euros/MWh, marcando una diferencia de 89 euros/MWh, por lo que comprar la electricidad en España de cara al verano será mucho barato que hacerlo en Alemania.

Si comparamos el mercado de la electricidad español con el francés, la brecha es mucho mayor, concretamente de 110 euros/Mwh, puesto que su precio ronda los 300 euros/MWh. En el último trimestre del año estas diferencias podrían llegar a ser mucho más notables, situando a España como el país con el precio de la electricidad más barato de la Unión Europea, algo que hace un año era imposible de imaginar.

De esta manera, el mercado refleja cierta creencia en que finalmente España y Portugal pudiesen obtener esa excepción ibérica y establecer un límite a los precios que oferten los ciclos combinados de gas aunque existen importantes diferencias entre el precio de 30 euros propuesto por España y Portugal y las preferencias de la Comisión Europea. Y es que la CE no quiere que el diferencial entre el precio mayorista ibérico y el resto de países de la UE sea muy grande, para evitar poner en evidencia el actual sistema marginalista o que haya una avalancha de países que quieran apuntarse al mismo.

Expectativas

Los analistas no confían en la aprobación por parte de la Unión Europea de la propuesta de limitar el precio del gas a 30 euros el megavatio hora. Desde JP Morgan declaran que «el establecimiento de un precio máximo significa que los clientes que pagan un precio vinculado al precio mayorista deberían obtener una reducción significativa en sus facturas, y el diferencial entre el precio de la energía resultante del precio máximo y el precio real al que ofertan las CCGT lo pagaría el resto de los consumidores» y esperan que el tope «se acerque más a 50 euros/MWh, el precio medio del gas ibérico en 2021, que a 30 euros/MWh» puesto que «con un tope de 50 euros/MWh en el precio del gas, el tope implícito en los precios de la electricidad sería unos 125 euros/MWh».

Por su parte, los expertos de JB Capital Markets se encuentran a la espera de que «el tope al gas se aplique finalmente pero no nos sorprenderá ver un tope más alto y de menor duración» y añaden que se encuentran en vísperas de «ver cómo reaccionan los demás países europeos por motivos de competencia, aunque los primeros indicios sobre una reacción de la UE contra el tope propuesto parecen respaldar nuestra opinión».

El equipo de analistas de Caixabank ha expuesto que «los 30 euros/MWh se comparan con los precios del gas por encima de los 100 euros/MWh y equivaldrían a un precio de pool de unos 85-90 euros/MWh» e insistido en que «un tope de gas tan bajo puede inducir una presión en los precios del pool que, en última instancia, podría penalizar a las empresas con una posición relevante en el mercado abierto, por ejemplo, Acciona Energía/Acciona».

Propuesta ibérica

Para calcular el valor del ajuste, España y Portugal propone fijar un precio de referencia basado en el Mibgas, haciendo que los productores con costes variables superiores a 30 euros sean compensados por el diferencial entre ese tope y el valor fijado para el día siguiente. Según la propuesta, el valor del ajuste se calculará cada día antes del inicio de la subasta y «se publicará para que todos los agentes del mercado sepan cuál es». La creación de este mecanismo de ajuste de costes «representa una obligación de pago», que será distribuida por OMIE entre todas las unidades de compra que participan en el mercado eléctrico en proporción a la energía contratada.

A pesar de la adición de este coste recaerá «en la demanda de electricidad», los países defienden que el precio final será inferior a los precios marginales anteriores a la aplicación del mecanismo.

Fuente:
https://www.eleconomista.es/energia/noticias/11698907/04/22/La-electricidad-bajara-un-50-si-la-UE-aprueba-el-tope-al-gas-de-Ribera.html

Acerca del Autor | Amanda Padron

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